28 ejercicios para mejorar tu pontencial como fotógrafo
Miércoles, 2 de Julio de 2008
Hace unos días publiqué un artículo llamado “Se mejor fotógrafo en solo 2 minutos” y hoy os traigo algo que podría ser la continuación de aquellos consejos.

Hace unos días publiqué un artículo llamado “Se mejor fotógrafo en solo 2 minutos” y hoy os traigo algo que podría ser la continuación de aquellos consejos.

Siguiendo con los tutoriales básicos vamos a ver ahora una sencilla forma de conseguir unos dientes blancos perfectos.

Uno de los retoques fotográficos que más suelo repetir es el de proporcionar un poco más de luz a los ojos cuando se trata de un retrato o plano corto.
Cuando empecé a retocar fotografias lo intenté de varias maneras: manejando capas, pinceles… pero no me convencian. El pincel de sobrexposición de Photoshop servirá para algunas cosas, pero para esta función no, no aviva los colores, los aclara y los vuelve blanquecinos. Con capas el resultado es mejor, pero necesitamos algunos pasos para conseguir un buen resultado.
Este sencillo método usa la Historia de Photoshop. Esa gran desconocida.
En esta ocasión escribo sobre un conjunto de reglas de oro, ampliando el trio de reglas que publiqué hace algunas semanas.
En su blog, Eduardo Mueses nos traduce un decálogo de normas del fotógrafo Derrick Story muy interesantes después de hacer unas cuantas fotografías y que evitarán que suframos imprevistos la próxima vez que hagamos uso de nuestro material.
Muchas veces hemos visto fotografías con mucha luz, brillantes, como si fueran etéreas. A este tipo de retoque se le suele llamar “glamour”, que viene del francés y significa algo así como encanto sensual que fascina.

Es uno de los retoques más sencillos, en unos pocos pasos lo tendremos listo. Empezamos!
En la fotografía soy autodidacta y, por tanto, tiendo a no darle mayor importancia a leyes, reglas o normas… fotografio lo que quiero como quiero, lo que me transmite en cada momento. Hoy en día es muy facil que cualquiera se llame “fotografo”, la mayoría de las cámaras ya lo hacen todo solas: enfocan, disparan flash si es necesario, escogen el mejor balance y los ajustes preestablecidos para cada ambiente.
Aun así, he comprobado como poco ha poco he ido cumpliendo con lo que llamo las “Reglas de Oro”, un conjunto de normas que, aunque no sepas que existen, poco a poco las vas cumpliendo sin querer.