En la fotografía soy autodidacta y, por tanto, tiendo a no darle mayor importancia a leyes, reglas o normas… fotografío lo que quiero como quiero, lo que me transmite en cada momento. Hoy en dí­a es muy fácil que cualquiera se llame “fotógrafo”, la mayoría de las cámaras ya lo hacen todo solas: enfocan, disparan flash si es necesario, escogen el mejor balance y los ajustes preestablecidos para cada ambiente.

Aun así, he comprobado como poco ha poco he ido cumpliendo con lo que llamo las “Reglas de Oro”, un conjunto de normas que, aunque no sepas que existen, poco a poco las vas cumpliendo sin querer.

No son unas reglas que deban cumplirse, pero si es recomendable tenerlas en cuenta. Yo siempre digo que las reglas las pone el fotógrafo, que es el único que sabe cómo y qué quiere captar en una fotografía. Solo la práctica hará que el fotógrafo aprenda, casi de manera instintiva, a encuadrar correctamente una fotografía.

Ley del horizonte

Horizonte

Consiste en dividir la imagen en tres partes: El motivo principal debe ocupar más o menos 2 de estas tres partes y dejar el motivo secundario para la parte restante.

El ancho de estas partes suele ser igual, pero puede también variar en función de las características de la imagen.

Por último, decir que aunque sea la “regla del horizonte”, no es necesario que haya horizonte propiamente dicho, con que la imagen tenga una composición mayoritariamente horizontal será suficiente para poder aplicar correctamente esta norma.

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Ley de la mirada

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Esta es una regla que a mi particularmente me gusta romper de vez en cuando. Consiste en dejar la mayor parte del “aire” en el lado hacia donde mira la persona (animal o cosa) fotografiada. Incluso es posible cortar el objeto principal por su parte posterior si el fondo o motivo secundario es importante o si es un primer plano.

Es importante tener en cuenta una cosa: que coincida el porcentaje de aire con la importancia de lo que se muestra.

 

Regla de los tercios

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Es la más conocida. consiste en dividir la imagen en tres partes iguales, tanto horizontal como verticalmente cada cruce que forman las lineas imaginarias es un “punto clave” y es recomendable hacer coincidir los objetos principales con alguno de estos puntos.

Es posible y hasta recomendable, cuando se pueda hacer, cumplir las tres leyes de La Regla de Oro en una misma fotografía, pues estas no solo son perfectamente compatibles entre sí, sino también complementarias.

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