Hoy hay algo que me gustaría grabar en tu cabeza y que no olvides jamás: “Nunca dejes de aprender”

¿Por qué no tenemos ganas de aprender más?

Los primeros años de nuestras vidas se caracterizan por el aprendizaje. Aprendemos mucho de nuestros padres, nuestro entorno y también en broma. Entonces comienza la escuela primaria. Durante este tiempo, nos enseñan que debemos aprender a obtener buenas calificaciones. ¿Sintió ganas de enseñar en ese momento? ¿O para hacer la tarea? ¿O te apetece aprender para una prueba?

Hasta 18 años nos dedicamos fundamentalmente a aprender: Nos han enseñado que es importante para nuestras vidas. Y es verdad. Pero en la mayoría de casos nos obligan durante años a aprender cosas que no siempre nos gustan, con lo cual nos crea la idea de que “aprender no es interesante”.

En algún momento la escuela termina, pero no dejas de aprender. Entras en el instituto, o en la secundaria o como se llame en el país desde donde me leas, luego la formación profesional o la Universidad… Al final, has pasado 15 o 20 años estudiando cosas que, en su mayoría, no te han gustado. He escuchado a muchos amigos decir que lo mejor es no tener que volver a estudiar. ¿Tu también? Me lo imaginaba.

Por qué aprender de todos modos es tan importante

Siento decirte (si no lo has descubierto ya) que el aprendizaje no acaba ahí. Aprenderás con tu primer trabajo, y en el segundo… y también en el siguiente. El aprendizaje es parte de la vida. Nunca se detiene y, la verdad, me alegro de que nunca se detenga. Todavía aprenderé cosas nuevas cuando tenga 80 años. Aunque posiblemente mis nietos se vuelvan locos intentando enseñármelas. Y me miren como un loco porque seguiré usando un teléfono en vez de los implantes que llevan ellos.

Si en algún punto de tu vida crees que puedes hacer todo, que eres un experto y que no tienes que volver a aprender, entonces simplemente te has equivocado y estas “muerto”.

Puedes elegir lo que aprendes

Cuando terminé mis estudios, yo fui uno de esos que saltaba de alegría de no tener que aprender lo que nadie me dijera. A partir de ese momento, necesitaba obtener experiencia pero no nuevos conocimientos. No podía estar más equivocado.

Pasado unos meses me di cuenta de que esto no es así: necesitaba seguir aprendiendo, mejorando, si quería ser bueno en mi trabajo. Pero me di cuenta de algo: ahora puedo elegir lo que quiero aprender.

Quizás ahora mismo estés preocupado pensando en si aun puedes aprender algo. Pero creo que todos podemos aprender. Tal vez es un poco más lento o más rápido, dependiendo de muchísimos factores, pero eso no tiene por qué ser malo.

Alguno de mis alumnos tenían más de 70 años cuando dieron clases conmigo y ni siquiera habian tocado un ordenador en su vida. Aun así todos, a su ritmo, aprendieron.

Tu entusiasmo por aprender y mejorar es mucho más importante que tu velocidad de aprendizaje.

La decisión real: ¿qué quiero aprender?

Una vez que descubres por ti mismo que puedes aprender lo siguiente que tienes que pensar es: ¿hay algo sobre lo que quieres aprender? ¿Qué quieres hacer con tu tiempo? ¿En qué quieres mejorar? ¿Qué habilidades quieres aprender? Muchas personas dicen que no tienen tiempo para estudiar, pero no es tan dificil encontrar el tiempo necesario cuando realmente quieres algo.

Piensa en tu vida diaria. ¿Qué haces en un día normal? Piensa en lo que has hecho lo últimos días, seguro que encuentras horas para dedicar al aprendizaje:

  • ¿Vas en transporte público a trabajar? Entonces tienes tiempo para leer allí.
  • ¿No puedes leer en el transporte público? Entonces puedes escuchar un podcast o ver un video. (Los auriculares con cancelación de ruido son una gran cosa, si no es barato)
  • Tienes que hacer una hora de almuerzo en el trabajo? Prueba a comer en 30 minutos de almuerzo tranquilamente, y puedes dedicar el resto del tiempo a estudiar.
  • ¿Pasas 2 horas viendo la televisión por la noche? Claro, eres libre de decidir lo que haces con tu tiempo.

El aprendizaje se vuelve especialmente efectivo si lo integras en tu vida diaria.

Tómatelo con calma

Desde mi propia experiencia, te puedo decir que no tiene sentido acabar con tu vida social. No pierdas amigos o parejas por centrarte en lograr tus metas. Tal vez puedas renunciar un poco a la televisión o a los juegos para lograr algo de tiempo extra para aprender. Nosotros los humanos somos animales de costumbres y, aunque al principio te costará, te acostumbrarás rápido a los cambios. Es sorprendente lo muy desconectado de la televisión que estoy hoy en día.

Comienza con pequeños cambios, pero hazlos sin titubeos. No seas demasiado duro contigo mismo al principio si no has mantenido habitos que te exijan un esfuerzo si te despistas un poco la primera semana. Comienza aplicando los cambios lentamente y estos durarán más que si los introduces en tu vida todos de golpe. Si ves que el nuevo hábito funciona, entonces puedes permitirte seguir a delante y esforzarte un poco más.

Diseña tu propio Máster de Fotografía

Imaginemos que quieres ser realmente bueno en fotografía: Podrías preparar tu propio máster. ¿Qué deberías aprender? ¿Qué temas quieres reforzar? Tu eres quien decide qué dirección tomar. Una vez que tengas esto claro deberás dar el siguiente paso ¿Qué necesitas? ¿Tal vez un libro? ¿O seguir un canal de YouTube? ¿Asistir a un curso? ¿tal vez un Workshop?

Cada uno de nosotros tiene un método de aprendizaje que nos funciona mejor. ¿Has pensado alguna vez en ello? Libros, vídeos, podcasts, sitios web, foros, talleres, audiolibros…

Descubre con qué método aprendes mejor y utilízalo para mejorar en las áreas que decidas.

Invierte en ti mismo

Es totalmente fácil gastar su dinero en cosas materiales. El próximo teléfono celular, el auto más grande o el nuevo televisor. Pero, ¿qué es lo que realmente nos lleva más lejos?

Si desea evolucionar, invierta su dinero en su propia educación.

Vale la pena invertir en su propio desarrollo. Por supuesto, esto no se limita a la fotografía. Puede adquirir nuevas habilidades para su trabajo. Puedes aprender un nuevo idioma Puedes aplazar tu miedo a las conferencias aprendiéndolo. Puedes aprender a manejar tus miedos mejor. Puedes aprender algo como la meditación para mejorar tu vida y la de los demás.

Nunca dejes de aprender

Es lo más importante que debes recordar, no solo porque es muy divertido aprender cosas nuevas y luego aplicarlas. Si no te esfuerzas en aprender y mejorar cada día, ten en cuenta que miles de personas si. Lo que te quiero decir con esto es que hay miles de personas que hacen lo mismo que tu haces, pero ellos mejoran dia a dia. ¿Crees que podrás competir con ellos si no mejoras tu también?

 


La Fotografía Progresiva es el título de una serie de mini-libros en la que estoy trabajando. ¿La conoces?