1. Falta de autocrítica

“No soy lo suficientemente bueno!” – O lo opuesto – “No hay problema, soy el mejor!”

La falta de autocrítica de nuestras propias cualidades es uno de los errores más comunes y repetidos. Antes de acercarte a hacer un primer plano de tus modelos, deberías haber entendido algunos conceptos básicos de fotografía y haberlos puesto en práctica.

Mi consejo: Confía en los consejos de fotógrafos con más experiencia, sobre todo de aquellos cuyo trabajo te guste… Es difícil, para alguien sin mucha experiencia, evaluar con rigor nuestras propias características: qué somos capaces de hacer y qué no.

Por supuesto, no estoy diciendo que solo debas hacer aquello que ya domines. EN ABSOLUTO. En primer lugar, nunca debes dejar de aprender y de mejorar, abandona tu zona de confort y mejora, no solo tus habilidades actuales. En segundo lugar, algo que también es importante: No te sobreestimes a ti mismo. No te estás haciendo ningún favor si te convences a ti mismo de que una fotografía mediocre es buena, por el simple hecho de que es tuya.

 

2. Fotografiar con luz solar directa

Evitar la luz solar directa. Esta regla funciona en la mayoría de sesiones de exterior.

La luz es tal vez la “cosa” más importante que se puede utilizar como fotógrafo. No hay que subestimarla. De hecho, es lo más fundamental de la fotografía. Muchas veces lo digo: lo que hacemos es captar la luz.

Sí, lo se. Hay muchísimas fotografías geniales que se han tomado en verano al medio día. Pero mi recomendación para los principiantes es clara: Evitar la luz solar directa. Es mejor buscar puntos en lugar de sombra bajo los árboles, detrás de las casas o directamente fotografiar en días que el cielo está ligeramente nublado, ya que las nubes actuarán como un enorme difusor, suavizando las sombras. La luz del sol directa origina sombras duras y por lo tanto también (a menudo) demasiado contraste en la imagen.

 

3. Obsesionarse con la tecnología

“No es la cámara hace que la imagen, sino el hombre detrás de ella.”

Lo que muchos novatos hacen es sobrestimar la calidad de las cámaras hoy en día. Incluso con una cámara de gama de entrada puedes hacer muy buenas fotos. No se necesitan inicialmente grandes sistemas de flash ni objetivos de ensueño. Cinco cosas son necesarias:

  • Cámara con ajustes manuales
  • Objetivo. El 50mm básico de Canon es un objetivo increíble y se puede conseguir nuevo por unos 100 euros.
  • Flash externo (a ser posible montado sobre un trípode con una ventana, se pueden conseguir kits de baja calidad por 30 euros)
  • Reflector (también existen 5 en 1 muy económicos)
  • Batería y tarjeta de memoria extra (por si acaso, mejor tener batería y memoria de sobra)

4. Ser tímido

Como fotógrafo de retratos, no es preocupante ser tímido. Incluso el más introvertido de los fotógrafos puede crear las mejores imágenes. Claro que ser abierto y llevarte bien con la gente va a simplificar enormemente tu vida.

En tu vida encontrarás personas que se muestren de una manera mucho más íntima y natural ante tu cámara, mientras que otras se sentirán más cómodas con fotografías más divertidas. No tiene por que ser malo una cosa o la otra, pero no te ocultes detrás de la cámara dejando sola a la modelo.

Sobre todo con modelos con poca experiencia será necesario que des un paso al frente, explicando cómo debe posar y qué resultado quieres obtener.

Da instrucciones, explica tus ideas antes de hacer una u otra pose y verás cómo todo es más fácil y más agradable.

 

5. No realizar ningún procesado

Un tema que ha provocado peleas en diversos foros y plataformas de medios sociales. Si tienes la oportunidad de retocar tus fotos con cualquier programa de edición de RAW, hazlo. Aunque prefieras las fotografias sin retocar.

Te explico: Cuando disparamos en formato RAW obtenemos muchísima información de cada imagen, pero la información está sin preparar, en crudo (de ahí que el formato de archivo se llame precisamente RAW, que en inglés significa “crudo”)

Con el formato RAW tienes más posibilidades de optimizar el color y el contraste de la imagen. Al guardar tus fotos en la cámara en formato JPG, la propia cámara ya comprime y aplica filtros a la imagen, además de eliminar una gran cantidad de información, lo que le permite optimizar el tamaño de la fotografía (por eso ocupan menos espacio en la tarjeta de memoria).

Los fotógrafos al principio tienden a confundir procesado con retoque fotográfico. Modificar el color, el contraste o el brillo de una fotografía no es modificarla. Sería el equivalente al trabajo que se realizaba en un cuarto oscuro, cuando el fotógrafo revelaba cada fotografía.

 

6. Retocar demasiado

Cuanto daño hizo la época del retoque de piel de porcelana!

Este error es justamente lo contrario que el punto anterior. Al principio los fotógrafos (o editores) tendemos a retocar demasiado las imágenes. En los retratos tienes que asegurarte de que la piel se vea natural, no sea borrosa. Está claro que está bien eliminar manchas no deseadas así como pelusas o pelos. Por supuesto también los temidos (por las modelos) granos. Debes evitar los retoques en los que la piel quede como una superficie lisa, difuminada y sin textura.

Recuerda: Menos es (a veces) más.

7. Realizar una sesión sin contrato

La confianza es buena, pero…

A menudo es algo que se descuida al principio, de forma intencionada o no, porque pensamos que es algo exclusivo de profesionales: Estoy hablando del contrato. En muchos países no puedes hacer fotografías a una persona sin su previo consentimiento por escrito.

¿Qué pasa si la modelo no acepta que publiques las fotografías? ¿O si se va (o no aparece) dejándote con todo montado, habiendo contratado servicios de peluquería y maquillaje? ¿Cómo puedes defenderte si no hay un contrato? ¿Qué pasa si haces fotos de retrato y de ropa interior durante la misma sesión? Es posible que la modelo acepte publicar los retratos, pero no quiera ver públicas las fotos, y es posible que te exija que, aun así, le des las fotos de ropa interior para que ella las use como quiera. ¿Qué hacer?

Sin un contrato, ambas partes están desprotegidas, nadie podrá hacer nada con las imágenes. Como fotógrafo, tendrás los derechos de autor, y la modelo tendrá los derechos personales. No se podrá publicar las fotos sin un acuerdo bilateral aprobado por ambas partes. Así que no sacarás partido de tu trabajo y te arriesgarás a denuncias si lo haces. Hay muchísimos tipos de contratos predefinidos para este tipo de sesiones en internet, pero mi recomendación es que hables con un abogado para ajustar uno a tus necesidades.