
La fotografÃa digital requiere un flujo de trabajo que sea sólido, teniendo en cuenta que las fotografÃas pueden ir tanto destinadas a la web como a la impresión. ¿Cómo debemos organizar nuestro trabajo? En el siguiente artÃculo esperamos dar respuesta a esta pregunta
En el siguiente artÃculo vamos a tomar como base las recomendaciones de Patrick Lavoie, un respetado fotógrafo canadiense especializado en el retoque fotográfico.
El dÃa a dÃa de un fotógrafo digital
Como profesionales de la fotografÃa tenemos que preocuparnos de que todo esté organizado, guardado y retocado antes de la entrega de las fotografÃas. Muchos fotógrafos, desde los que empiezan a fotógrafos ya contrastados, tienen dudas a la hora de crear un flujo de trabajo sencillo, realizable y efectivo que les ayude a tener el trabajo previsto para la fecha deseada y que les permita encontrar de una manera sencilla aquella fotografÃa que buscan.
El equipo de trabajo
No vamos a meternos ahora en la polémica entre que es mejor, si un PC o un MAC. Cada fotógrafo trabaja con lo que tiene, con lo que se ha acostumbrado a trabajar. Si realizamos el trabajo en el estudio, lo normal es contar con un ordenador potente, una gran pantalla… Si por el contrario la sesión dura varios dÃas y es fuera de nuestro estudio, normalmente nos llevamos un portatil con nosotros.
En estos momentos yo trabajo con un PC con 3 gigas de ram.
En el caso de estar en nuestra ubicación normal, en nuestra oficina o estudio, tenemos que controlar dónde está nuestro equipo de trabajo. Debe estar en un sitio accesible, es posible que algun cliente quiera ver cómo están quedando las fotos o tenga dudas sobre la sesión realizada, por lo que es conveniente que el equipo esté en un lugar “preparado para recibir visitas”. Aun asÃ, también debe ser un sitio que de cierta intimidad, para que podamos realizar nuestro trabajo sin distracciones y cómodos.
Asegúrate de que la pantalla no reciba reflejos de una ventana, por lo que es conveniente que no esté ni delante ni cerca de una ya que posibles reflejos podrÃan alterar cómo percibimos los colores en la pantalla. Si no hubiera más remedio, serÃa recomendable utilizar algun panel o cortina que tapara la luz de alguna ventana problemática.
Una vez que tenemos el área de trabajo controlada, hay que controlar los componentes del ordenador: yo trabajo con un segundo disco duro para realizar una copia de seguridad de las fotografÃas, y un SAI (Sistema de Alimentación Ininterrumpida) que me proporciona unos 25 minutos de energia si se va la luz, lo cual me permitirÃa guardar todo y cerrar correctamente y me evitarÃa un buen disgusto si llevo horas trabajando con una fotografÃa. A parte de eso, la tableta gráfica y el calibrador del monitor tienen que estar también “a mano”.
Los programas imprescindibles
AquÃ, la mayorÃa de fotógrafos usamos lo mismo: Adobe Photoshop y Adobe Lightroom.
Antes de realizar las fotografÃas
Si vamos a realizar una sesión, siempre es recomendable revisar los siguientes puntos de nuestra cámara:
- Las baterÃas. Lleva siempre alguna de repuesto y no te olvides de que los flashes también gastan energÃa.
- Formatear las tarjetas Compact Flash antes de empezar a usarlas. ¡¡Asegurate de haberlas descargado a tu ordenador primero!!
- Ajustar el balance de blancos. Si no se tiene ningún sistema para ajustarlo, siempre se puede establecer un valor de 5000K, que luego podrémos modificar con el RAW.
- Comprobar el formato de grabación de la cámara, siempre en RAW. Tenemos que olvidarnos de tirar en JPG, y creo que es demasiado confuso tirar en RAW+JPG ¿para qué quiero guardar en la tarjeta de la cámara una imagen en dos formatos distintos? ¿Para ocupar espacio? Cuando llegue a casa ya exportaré a JPG las imágenes que quiera. Solo es darle a un botón.
- Establecer los valores “tipo”. Estos son: ISO 100, velocidad 1/125 y f/8. Luego ya los irás modificando según sea necesario. Siempre es mejor eso que descubrir cuando has llenado tu primera tarjeta que estabas tirando a 1/15 e ISO 1600.
Si se trata de una sesión importante, con muchas fotografÃas, y tenemos un ayudante, habrá que hablar con él para establecer de qué forma queremos que nos ayude y cómo tendrá que guardar los RAWs de las tarjetas. Normalmente tendrá que hacer una copia por duplicado de cada tarjeta antes de formatearla y devolvérnosla para que podamos seguir trabajando.
Comenzamos el trabajo
Una vez realizada la sesión, y con todas las fotos ya guardadas por duplicado, abro el Adobe Lightroom. Creo que es un software que se adapta muy bien a las necesidades de los fotógrafos y muchos están dejando de usar el Capture One. Más aun ahora que los chicos de Adobe parece que quieren darle demasiada importancia a cosas como el render 3D en el Photoshop CS4.
Yo lo que hago es establecer una carpeta de entrada, donde van a parar todos los archivos RAW. Importar directamente desde la tarjeta es más lento y puede dar errores, prefiero copiar yo las imagenes a una carpeta para desde ahà organizarlo todo. Una vez hecho esto, defino una carpeta con el nombre del cliente y la fecha, por ejemplo: MariaJoseAlonso/08.11.16. Siempre lo organizo como Año.Mes.DÃa, asà es facil encontrar lo que busco. Dependiendo de la cantidad de trabajo, es posible que os interese también cambiar el nombre de los archivos para indicar el número de la fotografÃa (a la primera fotografÃa de la sesión llamarla por ejemplo 081116.001.cr2 o algo asÃ. En mi caso no es necesario).
Una vez importados los archivos al Lightroom, compruebo en uno de ellos los valores más comunes y luego habró un par más al azar, para comprobar posibles problemas y empezar a buscar soluciones.
Normalmente, hay que revisar estas cosas:
- El enfoque.
- La exposición.
- Los blancos quemados.
- Los negros empastados.
Si es una sesión importante, la maquilladora vendrá a ver cómo ha quedado el maquillaje y el pelo. La estilista vendrá a pedirte que hagas zoom en distintas partes de la ropa para comprobar que todo ha salido bien. Tu, o tu ayudante, comprobareis las sombras, la iluminación, la luz. Cada uno dará su opinión y sus recomendaciones para mejorar la fotografÃa. El cliente, que es quien paga, querrá ver los resultados. Nosotros tendrémos que hacer un ajuste rápido para dejar a todos contentos, pero no tan bueno como será el trabajo final.
Cuando todo está hablado, revisado y aprobado, el trabajo continua con el resto de tarjetas guardadas repitiendo lo que hemos hecho con la primera.
Si el trabajo es importante, serán necesarias unas 8 o 10 sesiones, unas 15 horas realizando fotografÃas. Luego un par de horas comentando cada fotografÃa y alrededor de 5 horas por fotografÃa para que quede perfecta.
La organización
Lo que suelo realizar es una primera selección de las fotografÃas para que el cliente pueda revisarlas y darme algunos puntos sobre lo que quiere conseguir. No aplico metadatos, categorÃas ni palabras clave, normalmente no son necesarias para mi. La carpeta y el nombre de archivo es más que suficiente.
Si no estamos trabajando en nuestro estudio podemos generar unos catálogos, para que cuando lleguemos “a casa” simplemente con importarlos tengamos los archivos tal cual habiamos dejado. Esto hará más fácil el trabajo después.
Una vez realizada la primera selección, enviamos un email al cliente para que seleccione las fotografÃas que más le gustan. Ahà dejamos el trabajo por hoy, no es conveniente ponernos el mismo dia a procesar porque no veremos las cosas con claridad. Nos distraemos un poco, dormimos… y recuperamos fuerzas.
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